Mucho antes del auge de los ATV de cuatro ruedas, un pequeño fabricante estadounidense de karts ideó un vehículo recreativo de fibra de vidrio, neumáticos de balón y motores de dos tiempos
La segunda generación del todoterreno británico combinó la avanzada suspensión neumática EAS y el bloque diésel de origen BMW para reinar en el segmento bajo la tutela alemana