Goliath 700: a prueba del más susceptible vértigo

Goliath 700: a prueba del más susceptible vértigo

Inevitable pensar en su par motor, pero este Cherolet Silverado de edición limitada es más que lo obtenido de su sobrealimentación


Tiempo de lectura: 3 min.

Nos ponemos serios y hacemos silencio, porque no se es cualquiera la puerta que se ha abierto en el universo de los pick-up de alto rendimiento. Lo último que queremos es despertarlo. Les confirmaría que la flamante Goliath 700 se denomina de esa forma solo por su potencia de abominable y su par escandalosamente americano que aplica la regla del nunca es suficiente, pero es mucho más que lo cosechado por su fórmula mecánica retocada.

Hennessey Performance Engineering da la nota una vez más, tomando como objeto de experimento al Chevrolet Silverado 1500 ZR2, a la que ha llevado a un nivel que roza lo desmesurado. En este caso, los límites transgredidos están justificados. El preparador con sede en Texas llena en uno de los truck de cabacera del mercado estadounidense el vacío ocasionado por el gigante de Detroit, que en su Silverado lo apuesto todo a la aspiración natural: si no hay V8 sobrealimentado, pues no queda otra que formalizarlo. La norma tácita del párrafo anterior se cumple, entonces, bajo un argumento claro: darle al cliente lo que quiere.

Imagínalo corriendo a la par de un superdeportivo. Imaginas bien. No estás cuerdo. Las carreras de pick-up preceden a estas líneas, no descubro nada, pero esto… En lugar de los 426 caballos del modelo de serie, unos 710 CV a prueba del más susceptible vértigo. En vez de los 624 Nm, unos 828 de par a 4.200 revoluciones por minuto que le posibilitan establecer un 0 a 100 km/h en 4,4 segundos. Sobre el mismo ocho cilindros 6.2, la vitamina corre por cuenta de su compresor de doble tornillo, un intercooler aire-agua y una calibración de la gestión del motor. Del resto se encarga las salidas de escape negras.

Hennessey Goliath 700 (4)

Goliath 700: más que su potencia y su escandaloso par motor

Sin embargo, debo insistir. Si hay razones para que tanto el Ford F-150 Raptor R y el ponderado Ram 1500 TRX –con todos sus dones de amortiguación y ángulos de dirección– teman al Goliath 700, ante todo las encontramos en el enfoque todoterreno adoptado. Suspensión revisada a base de componentes específicos tales como unos brazos de control superiores BDS, llantas de 20 pulgadas con neumáticos off-road de 35… Un gato podría intentar esconderse en el guardabarros sin éxito, de tan elevado que está el vehículo. Nada que llame la atención: el ZR2 original viene con elevación de dos pulgadas en la suspensión.

Como al motor, a la identidad también hay que sobrealimentarla. De eso se encargan las insignias estampadas con el nombre de la marca en la zaga y el de la versión en la parte baja de las puertas delanteras, pero es también tarea de los aplicados de fibra de carbono sobre el portón trasero y la zona de cubierta y respiración del motor en el capó. Lógico, la más identitaria espera en el habitáculo. Allí, una placa de identificación te indica en cuál de las 100 unidades de esta producción limitada estás. Para acceder a ella y al resto de la cabina, Hennessey le ha agregado un conjunto de estribos de accionamiento eléctrico.

Para sorpresa de nadie, un precio de casi 140.000 dólares. Con la sobrealimentación, sí, Hennessey se hace cargo del vacío, pero deja claro que no es este pick-up el encomendado para cubrir demandas masivas. La fuerza de choque de su valor de mercado puede ser tan dura como los paragolpes de acero desarrollados exclusivamente para este Goliath 700 si lo vas a buscar a cualquiera de los concesionarios Chevrolet norteamericanos autorizados por el preparador, pero sin saber lo que verdaderamente quieres.

COMPARTE
Sobre mí

Mauro Blanco

COMENTARIOS

avatar
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.

Redaccion

Jesús Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez