Alguien en Classic Youngtimers Consultancy tuvo una idea estúpida y brillante a partes iguales: coger un Nissan GT-R R35, subirle la suspensión 12 centímetros, meterle unos neumáticos gordos y convertirlo en un juguete todoterreno. El resultado es este bicho que ahora está a la venta en Wim Prins y que te hace plantearte cosas sobre tu vida.
Este GT-R de 2010 arrancó como cualquier otro ejemplar: un superdeportivo de tracción total con 485 CV de serie, capaz de asustar a coches que cuestan tres veces más. Pero a alguien le pareció poco y decidió que necesitaba poder atravesar un río o cruzar un desierto sin inmutarse. No cabe duda de que eso de convertir superdeportivos en coches para cruzar dunas se ha puesto de moda… Porsche tiene su 911 Dakar, Lamborghini el Huracan Sterrato y ahora está el GT-R Safari, aunque no sea un modelo propio de la marca.
Los cambios son evidentes a primera vista. La carrocería ha sido modificada a fondo y la altura libre al suelo aumenta considerablemente, con esos 12 centímetros extra que lo separan del original. Visualmente, es más exclusivo y salvaje que cualquier otro R35 con tracción total que hayas visto, y eso incluye versiones oficiales de Nissan. Classic Youngtimers Consultancy ya había hecho esto antes con un Bentley Continental GT y un Lamborghini Gallardo, así que saben de qué va el tema.
Pero aquí no se trata solo de levantar el coche y ponerle ruedas más grandes. El motor 3.8 V6 biturbo ha sido tocado para entregar más de 600 CV, superando incluso al GT-R Nismo oficial de Nissan en potencia bruta. Esto significa que el coche pasa de amenazar a la competencia a poder eliminarla, ya sea en asfalto o fuera de él. Nissan afirma tiempos de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y velocidad máxima de 330 km/h para los R35 más potentes homologados, pero ninguno está tan preparado para aventuras off-road como este ejemplar único.
La tracción total del GT-R original ya era una maravilla técnica, distribuyendo potencia entre las cuatro ruedas con precisión quirúrgica. En esta versión, ese sistema sigue ahí, pero ahora tiene que trabajar con una dinámica completamente diferente. La suspensión modificada cambia el comportamiento del coche en curva, pero a cambio ganas la capacidad de meterte por caminos donde ningún otro GT-R se atrevería.
Esto no es un proyecto de fin de semana hecho en un garaje. Classic Youngtimers Consultancy ha demostrado que sabe hacer estas conversiones bien, manteniendo la esencia del coche original mientras le añade capacidades que nunca tuvo. El resultado es un R35 que mantiene su carácter de superdeportivo pero que ahora puede jugar en otro terreno completamente distinto.
Si te aburren los GT-R normales y tienes ganas de algo verdaderamente diferente, este “Godzilla 2.0” está esperándote. Eso sí, prepara la cartera porque esto no va a ser barato, y probablemente tampoco sea muy práctico. Pero diablos, ¿quién necesita practicidad cuando puedes tener un GT-R que trepa montañas?


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Javi Martín
Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.COMENTARIOS