Las apariencias engañan, capítulo un millón y contando. Porque, aunque parezca una ambulancia para el campo de batalla, el Auriga Explorer está diseñado para la expedición, los días fuera de la ciudad y ser habitado por cuatro adultos con comodidad. Y no hablo de ser habitado durante el viaje, sino durante las noches de campamento. Aunque por fuera nos dé la impresión de que allí no entra un alfiler, a esta Ford Ranger autocaravana no le falta nada para la supervivencia.
Su gran secreto está en la transformación con accionamiento neumático, porque las medidas reales de este camper –sin tener en cuenta las dimensiones del mencionado modelo americano que le sirve de base a esta empresa alemana– no se revelan al verlo de las puertas para afuera. No al menos cuando se encuentra en su faceta de viaje. Su estado real se descubre al momento del descanso, porque es entonces cuando se necesita elevar su techo y es ahí cuando, desplegando el segundo piso, alcanza los 2,10 metros de altura.
Esta firma lo define como “imparable” y “ágil” para hacer referencia a su conducción off-road 4×4, pero la promociona como “expandible” y no es para menos. Una autocaravana que se expande no solo hacia arriba, sino hacia los costados y en profundidad. El habitáculo mide cuatro metros de largo y dos de ancho, pero, como quien mide considerando los espejos laterales o una rueda de refacción que viaja acoplada a un portón trasero, las dimensiones del Auriga van más allá cuando tenemos en cuenta los módulos retráctiles: el espacio de almacenamiento trasero y los dos armarios laterales. Es ahí, corrijo, cuando damos con su faceta completa.
Es una caja de pandora también hacia adentro, pues la mesa, que se acompaña de dos bancos de su misma longitud, también se obtiene de manera extraíble. Bueno, en este caso, nada de otro mundo. ¿Cuántas veces hemos visto descender una cama desde el techo? Soluciones propias de las campers para optimizar recursos y espacio. Al respecto, en esa misma zona de estar/comedor es donde se agrega una segunda cama para invitados, de dos metros por 1,5 de ancho. La principal, insisto, en el segundo piso, encima de la cabina de conducción.
Allí, el Auriga Explorer coloca una cama alta con suspensión de alta tecnología, de dos metros de largo, 1,8 de ancho y con colchón de 20 centímetros de espesor. De nuevo en la planta baja, justo detrás de la cabina, la cocina, con dos hornallas y un horno, funciona a diésel. ¿Y el baño? Está bien que, al ser un vehículo de expedición, tengamos la naturaleza misma a disposición, pero un camper sin higiene no sería un camper serio. Imagina que entras a tu casa y esa misma entrada esté diseñada para convertirse en baño. Eso es lo que ocurre en este Ford Ranger autocaravana.
Al habitáculo se ingresa por la derecha, justo detrás del acceso del acompañante. Y este ingreso deja de ser tal para transformarse en ducha, desmontando el suelo y levantando paneles abatibles. Si todavía no se conocen imágenes reales de su interior, es porque su producción recién está a punto de comenzar. De manera tal que recomiendo a todo aquel dueño de una Ranger que se mantenga atento si desea someterla a esta conversión.


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Mauro Blanco
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