Aunque no lo creas, este buggy tiene alma de Chevrolet Corvette

Aunque no lo creas, este buggy tiene alma de Chevrolet Corvette

Un proyecto que mantiene casi todo del deportivo americano


Tiempo de lectura: 3 min.

“Quiero un buggy, pero nada de lo que hay en el mercado me satisface”, debió pensar el dueño de este buggy que os presentamos. Se trata de un Chevrolet Corvette, pero preparado como buggy, manteniendo casi todo lo fundamental de este deportivo americano, incluido su motor V8.

El propietario de esta máquina, que vive en Mesa, Arizona, Estados Unidos, compró un Chevrolet Corvette C5 de 1999 de ocasión, que le serviría como base para esta transformación. Lo cierto es que no parece muy buena idea partir de un deportivo bajo con recorridos de suspensión limitados para hacer un buggy, pero eso no le paró. Eso sí, lo bueno es lo que impulsará el buggy: el motor LS1 V8 de 5.665 cm3 y 349 CV de potencia.

Dejó el Corvette en el chasis, manteniendo motor y suspensiones, y a partir de ahí comenzó a añadirle cosas: jaula de seguridad, paragolpes delantero de un Jeep Wrangler Rubicon, barra LED frontal, faros Hella con certificación DOT, conjunto de luces traseras LED con intermitentes y luces de marcha atrás, el escape de un Camaro Z28 adaptado y paneles de aluminio para proteger el habitáculo y el capó.

No falta un pequeño extintor en la parte trasera, mientras el interior permanece intacto, salvo unas fundas de asiento de dudoso gusto: unos bucket habrían quedado mucho mejor

Chevrolet Corvette Buggy 09

La suspensión la ha elevado con las regulaciones originales del Corvette -recordemos que posee una ballesta transversal como muelle- y el resto de la elevación corre a cargo de unos enormes neumáticos Firestone Destination MT2, con medida 265/70 delante y 285/70 en la parte de atrás, sobre unas llantas de 17 pulgadas de un Chevrolet Corvette C5 Z06. Es cierto que es más alto que un Corvette original, pero dudo mucho que llegue a tener la capacidad de un buggy con una suspensión de mayor recorrido, diseñada a tal efecto.

Las puertas no existen, así que despídete del equipo de música. También tienes que olvidarte del TMPS -sistema de medición de presión de los neumáticos-, el DSC y el ABS. Eso sí, parece que la calefacción y el aire acondicionado funcionan. ¿Para qué diantres querría alguien el aire acondicionado en un buggy? Habría sido mejor idea eliminarlo y reducir peso.

Ahora mismo se está subastando en Mesa, Arizona, y su puja va por los 15.000 dólares. Dentro de tres días, cuando termine la subasta, alguien se lo llevará a su casa, probablemente sin cambiar de estado: el desierto de Sonora es ideal para probarlo, saltando por sus dunas. Puede que no tengas el mejor buggy por la escasa altura libre al suelo, pero seguro que hay pocos con un V8 como este.

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches, y ahora también las motos. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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