Biagini Passo, el extraño Vokswagen Golf Cabriolet 4×4

Biagini Passo, el extraño Vokswagen Golf Cabriolet 4×4

La pequeña compañía italiana hizo su propio T-Roc Cabrio a finales de los 80


Tiempo de lectura: 3 min.

El Biagini Passo es un coche extremadamente raro, tanto que ni tan siquiera se sabe con seguridad cuántas unidades se fabricaron. Algunos hablan de menos de 100 y otros informes dicen que se hicieron aproximadamente 300. Vendido entre 1990 y 1993, la corrosión hizo estragos con ellos por lo que hoy en día sobreviven muy pocos en buen estado.

Para conocer la historia de este Volkswagen Golf Cabrio 4×4 debemos remontarnos hasta abril de 1990. Esa fue la fecha en la que Volkswagen dio a conocer su primer SUV, el Golf Country. Estaba desarrollado sobre la plataforma del Volkswagen Golf II Syncro CL lanzado en 1986, una versión que contaba con tracción integral sin diferencial autoblocante desarrollada por Steyr-Daimler-Puch.

Su montaje no era sencillo ya que tras ser construido en Wolfsburgo, era trasladado hasta Graz (Austria) donde en la fábrica de Magna-Steyr se encargaban de hacer los pertinentes cambios: subchasis en tubería de acero, nuevos muelles reforzados que elevaban la altura hasta los 180 mm, defensas en los bajos, barras frontales de protección, rueda de repuesto en el portón y faros adicionales.

The Biagini Passo

ACM Automobili, a quien pertenecía Automobili Biagini, fue la encargada de fabricar el Biagini Passo, pensado para vender en Europa y sobre todo en las zonas montañosas de los Alpes. Todo empezaba con la plataforma de un Volkswagen Golf Country a la que se le atornillaba la carrocería de un Golf Cabrio de primera generación gracias a un bastidor auxiliar fabricado por los italianos.

Una vez ensamblado añadieron o modificaban un buen número de piezas

Para empezar el capó era diferente. Debajo de la parrilla con faros redondos desaparecía y se añadía otra con ópticas procedentes de un FIAT Panda Tipo 141 (primera generación). Una defensa más robusta con protecciones adicionales y pasos de rueda más ensanchados modificaban las proporciones del coche, tanto en medidas reales como visuales. Detrás había también otra defensa nueva, manteniendo la rueda en la parte exterior como en el VW Country.

The Biagini Passo

Aunque el soporte de la rueda de repuesto era el original, se modificó para acoplarlo a la nueva carrocería del Golf Cabrio que ahora además se podía abrir como en una pick-up. La ventanilla trasera estaba separada de la capota y se podía abrir por separado para acceder al espacio de carga de una forma más cómoda. Las luces traseras eran de un Opel Kadett D sedán de 1983 y los intermitentes laterales, de un FIAT Ritmo.

En el interior había menos cambios. A destacar el salpicadero del Golf I original pero con un asa que se extendía hasta el pasajero para que este, pudiese agarrarse a la hora de circular por terrenos rotos o accidentados. Mantenía también los asientos originales, unos formidables Recaro.

El Biagini Passo podría ser el precursor del actual Volkswagen T-Roc Cabrio

En el motor no había cambios respecto al Golf Country. Seguía confiando en el propulsor de cuatro cilindros de gasolina 1.8 litros y 98 CV de potencia. La caja de cambios era manual y de cinco velocidades. Llamativa la placa ubicada en el pilar B de la carrocería y que reza así: Biagini Powered by Volkswagen Syncro.

Cuando salió a la venta, el precio del Biagini Passo era de 25 millones de liras italianas, unos 13.000 euros de 1990 al cambio (28.000 euros hoy en día). Para que lo pongáis en situación, un Volkswagen T-Roc cabrio cuesta 31.000 euros. Sin duda, uno de los “Volkswagen Golf” más curiosos.

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